Árbol caído y cubierto de musgo que, a pesar de su forma torcida, continúa creciendo en medio de un bosque frondoso. Al fondo, una pradera verde con estacas de madera irregulares.
No todos los caminos rectos llevan más lejos. Algunos árboles torcidos tienen más historia… y mejor vista.

He repartido más de una tarjeta de visita, mientras andaba de peregrino, entre paisajes de fondo, ampollas compartidas y tratos de amigo: –“si alguna vez te animas, pásate por uno de nuestros hoteles; tendrás precio especial”-.Y alguno cumplió la visita. Todo muy cordial, hasta que hablamos de precios y ahí estaba yo, con la sonrisa congelada, porque una cosa es ser hospitalario y otra es regalar margen por quedar bien. Revenue no es seducir por simpatía, sino posicionar con inteligencia, teniendo claro, que el margen, también merece respeto.

Un comentario en «Precio amigo, margén enemigo.»

Los comentarios están cerrados.