Cuando haces rutas, por valles aislados, sin apenas servicios, ni población, entre los peregrinos, surge un pacto no escrito: saludamos, ayudamos y compartimos. Es una solidaridad sencilla, nacida de la necesidad del entorno.
Los mismos peregrinos, al llegar a zonas urbanas, pueblos o ciudades, empiezan a cambiar. Los saludos se vuelven más secos y cada uno, va a lo suyo.
Es un hecho, que el contexto, nos moldea. En Revenue pasa igual. En épocas de alta demanda, se descuida el trato, los detalles y escuchar. Lo estratégico consiste en sostener el enfoque, la atención y la cercanía, es decir, mantener el criterio profesional, cuando todo empuja a dejarse llevar. En los valles se entrena la esencia de la cortesía y en las ciudades, se revela quién la conserva.

