La Raya Hotelera.
Estaba cruzando El Hierro por el GR-131, el llamado Camino de la Virgen. Dos días recorriendo la isla de extremo a extremo. Paisaje volcánico, silencio, viento… y en cada sección, la palabra “La Raya” en los carteles del camino parecían acompañarme, insistentes, marcando el ritmo de mis pasos.
Al encontrar una familia de senderistas locales, aproveché para preguntarles qué significaba aquella misteriosa expresión del recorrido: “La Raya”.
Me lo explicaron con una mezcla de orgullo y devoción. Cada cuatro años, en la Bajada de la Virgen de los Reyes, la imagen escultórica que trasladan durante la procesión, cruza la isla acompañada por miles de personas. Al llegar a cada límite entre los pueblos —cada “Raya”— quienes la entregan y quienes la reciben, deben estar sincronizados en música y pasos. Si no hay armonía, no hay relevo.
Ese detalle me impactó, porque en un hotel hacemos relevos todos los días: Revenue transmite previsiones a Recepción; Recepción entrega expectativas a Pisos; Pisos acondiciona la experiencia que influye en la reputación, F&B moldea la valoración y sin embargo, rara vez nos preguntamos si estamos sincronizados, pese a que, el talento y la armonía entre equipos, invisibles para el huésped, son los que marcan un valor diferencial en la percepción.
Video Resumen de la Bajada de la Virgen de los Reyes

